menu
Menu
description
Acerca de Nosotros
track_changes
Seguir un pedido
Categorías
- arrow_upward Inicio
- new_releases NOVEDADES
-
book
Mangas
keyboard_arrow_right
-
local_pizza
Comics
keyboard_arrow_right
-
spa
Otros Libros
keyboard_arrow_right
-
translate
Mangas y libros de Importación
keyboard_arrow_right
-
movie
Anime
keyboard_arrow_right
-
terrain
Juegos de Mesa
keyboard_arrow_right
-
directions_run
Figuras y mas
keyboard_arrow_right
-
lock
Fundas y protecciones
keyboard_arrow_right
-
%
Outlet
keyboard_arrow_right
-
sync
Seminuevos
keyboard_arrow_right
-
fiber_new
Blog
keyboard_arrow_right
Categorías
- arrow_upward Inicio
- new_releases NOVEDADES
-
book
Mangas
keyboard_arrow_right
-
local_pizza
Comics
keyboard_arrow_right
-
spa
Otros Libros
keyboard_arrow_right
-
translate
Mangas y libros de Importación
keyboard_arrow_right
-
movie
Anime
keyboard_arrow_right
-
terrain
Juegos de Mesa
keyboard_arrow_right
-
directions_run
Figuras y mas
keyboard_arrow_right
-
lock
Fundas y protecciones
keyboard_arrow_right
-
%
Outlet
keyboard_arrow_right
-
sync
Seminuevos
keyboard_arrow_right
-
fiber_new
Blog
-
- Inicio
-
Mangas
-
Anime
-
Juegos de Mesa
-
Figuras y mas
- Blog
19,90 €
18,91 €
Ahorras el 5%
Impuestos incluidos
Hiromi Kawakami Cerezos, glicinas, cipreses hinoki, pinos de Ezo, cedros sugi de mas de siete mil años... Los árboles de Japón son emblemas de belleza que nunca dejan de cautivarnos. Desde niña, el padre de Aya Koda les regalaba árboles a ella y a sus hermanos, y les enseñó a plantarlos, a estar atentos a las plagas, a distinguir las variedades a partir de cada hoja y a dar las gracias con reverencias al jardinero. Ahí nació una relación de amor que cultivó a lo largo de su vida y que la llevó a ser consciente de su imprescindible valor y de la obligación que tenemos de cuidarlos.
Durante sus viajes por Japón para contemplar lo singular e imperecedero que se esconde en cada árbol, Aya Koda también asistió a desprendimientos de tierra, al trabajo de los taladores o se adentró en bosques cu
Hiromi Kawakami Cerezos, glicinas, cipreses hinoki, pinos de Ezo, cedros sugi de mas de siete mil años... Los árboles de Japón son emblemas de belleza que nunca dejan de cautivarnos. Desde niña, el padre de Aya Koda les regalaba árboles a ella y a sus hermanos, y les enseñó a plantarlos, a estar atentos a las plagas, a distinguir las variedades a partir de cada hoja y a dar las gracias con reverencias al jardinero. Ahí nació una relación de amor que cultivó a lo largo de su vida y que la llevó a ser consciente de su imprescindible valor y de la obligación que tenemos de cuidarlos.
Durante sus viajes por Japón para contemplar lo singular e imperecedero que se esconde en cada árbol, Aya Koda también asistió a desprendimientos de tierra, al trabajo de los taladores o se adentró en bosques cubiertos de ceniza. El fruto de sus viajes es esta hermosa colección de ensayos que iluminan el paisaje, la historia y la cultura japoneses, y nos hablan de la belleza, la pérdida, la fugacidad y los ciclos de la vida. Un clásico moderno que ha traspasado generaciones para recordarnos que los árboles son un espejo en el que reconocemos quiénes somos y qué legado queremos dejar en el mundo.La crítica ha dicho: «Fascinante en su calma curiosa, gozosa por su ritmo lento y plácido, leer a Aya Koda es como perderse en una floresta desconocida: allí nos acoge el abrazo del silencio, el murmullo de las bestias, la vida vibrante, vigorosa y discreta de todos los árboles. El tiempo de los bosques es distinto al del reloj biológico, pero la vida de los árboles es como la nuestra. Es hora de dejarlo todo y entregarnos a su escucha».
Misma categoría
Comentarios (0)
No hay reseñas de clientes en este momento.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
¿Está seguro de que quiere denunciar este comentario?
Reporte enviado
Su reporte ha sido enviado y será considerada por un moderador.
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su comentario ha sido añadido y estará disponible una vez sea aprobado por un moderador.
Su reseña no pudo ser enviada
Hiromi Kawakami Cerezos, glicinas, cipreses hinoki, pinos de Ezo, cedros sugi de mas de siete mil años... Los árboles de Japón son emblemas de belleza que nunca dejan de cautivarnos. Desde niña, el padre de Aya Koda les regalaba árboles a ella y a sus hermanos, y les enseñó a plantarlos, a estar atentos a las plagas, a distinguir las variedades a partir de cada hoja y a dar las gracias con reverencias al jardinero. Ahí nació una relación de amor que cultivó a lo largo de su vida y que la llevó a ser consciente de su imprescindible valor y de la obligación que tenemos de cuidarlos.
Durante sus viajes por Japón para contemplar lo singular e imperecedero que se esconde en cada árbol, Aya Koda también asistió a desprendimientos de tierra, al trabajo de los taladores o se adentró en bosques cu
Copyright © 2020 Arigatô Sevilla. All Rights Reserved.